Irán bombardea la mayor refinería de Israel en represalia por ataques a South Pars

El ataque contra la instalación de Bazán, que suministra más del 50% del combustible al ente israelí, provocó incendios, cortes eléctricos y el desplome de sus acciones en la bolsa.

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Medios locales y reportes confirmaron impactos directos que generaron columnas de humo visibles a varios kilómetros. Foto: Redes Sociales


19 de marzo de 2026 Hora: 20:40

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El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán ejecutó el jueves un ataque con misiles contra la refinería de petróleo de Bazán, ubicada en la bahía de Haifa, al norte de los territorios palestinos ocupados por Israel. La operación surge como respuesta directa a la reciente agresión contra el campo de gas natural South Pars, el más grande del mundo.

Medios locales y reportes confirmaron impactos directos que generaron columnas de humo visibles a varios kilómetros y cortes de energía generalizados en la zona de Krayot y los suburbios de Haifa. La importancia estratégica del sitio es crítica: esta refinería procesa entre el 50% y el 60% del combustible que consume el país.

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El ataque no solo afectó el suministro eléctrico, sino que golpeó la economía del régimen. Tras conocerse los impactos en las tuberías y sistemas de transmisión, las acciones del Grupo Bazán cayeron más del 10% en la Bolsa de Valores de Tel Aviv.

«Los daños a la red eléctrica en el norte son limitados y de poca importancia», declaró el ministro de Energía e Infraestructura israelí, Eli Cohen, en un intento por minimizar el impacto del bombardeo, pese a que millones de residentes debieron buscar refugio ante las sirenas antiaéreas.

Represalia por la agresión a South Pars y fractura en el eje Washington-Tel Aviv

Teherán informó que esta acción es una represalia por la agresión estadounidense-israelí contra el campo energético de South Pars, en la provincia de Bushehr. El ataque previo contra la instalación iraní obligó al cierre de las fases 3, 4, 5 y 6 del complejo para controlar incendios, afectando gravemente la infraestructura de procesamiento de gas.

Esta escalada ha generado repercusiones globales inmediatas, destacando un incremento del 6% en los precios del gas en Europa, que superaron los 650 dólares por cada 1.000 metros cúbicos, mientras que en el ámbito regional aumentó la tensión tras la denuncia de las autoridades de Qatar sobre ataques contra la ciudad industrial de Ras Laffan, los cuales provocaron daños considerables en sus instalaciones de gas natural licuado.

La operación contra el campo de gas desató una crisis de credibilidad entre el régimen israelí y la Casa Blanca, luego de que Donald Trump negara públicamente tener conocimiento previo del ataque, contradiciendo los informes de inteligencia que confirman una coordinación total.

Según medios como Axios y la cadena KAN, el primer ministro Benjamín Netanyahu habría recibido la luz verde de Washington apenas horas antes del bombardeo; sin embargo, las contundentes represalias iraníes contra activos estadounidenses e infraestructura en el Golfo forzaron a Trump a desvincularse de la operación para proteger sus intereses estratégicos.

A pesar de que el ataque a South Pars una fuente vital de energía para el pueblo iraní se ejecutó bajo una supuesta cooperación bilateral, la denuncia pública de Trump tras los impactos en Qatar evidencia una fractura en el eje agresor, mientras las acciones de la resistencia iraní demuestran que el plan para doblegar su soberanía energética fracasó.

Irán intensifica su capacidad de respuesta y golpea puntos estratégicos

Tras el bombardeo contra la refinería de petróleo en Haifa, la República Islámica de Irán continuó demostrando su capacidad de respuesta al lanzar cuatro oleadas de misiles contra Jerusalén en menos de una hora, logrando presionar al sistema de defensa israelí con andanadas consecutivas que provocaron explosiones y una quinta serie de ataques dirigidos al norte de los territorios ocupados, reafirmando el alcance operativo de Teherán.

Esta ofensiva ocurrió minutos después de que Benjamín Netanyahu asegurara, sin pruebas, que Irán carecía de capacidad misilística para disuadir al ente de ocupación. En su declaración, el primer ministro israelí admitió que su régimen actuó solo en el bombardeo contra el yacimiento de gas South Pars, confirmando así la autoría del ataque a la infraestructura energética compartida por Irán y Qatar, acto que detonó la actual escalada de violencia en la región.

Durante las últimas 24 horas, Irán ha ejecutado un total de doce ataques contra puntos estratégicos de Israel como represalia directa por el asesinato de sus líderes y el sabotaje a sus recursos naturales. Pese a los intentos de desinformación mediática por parte del régimen israelí, los impactos registrados en el distrito de Jerusalén y la parálisis de la principal refinería del país demuestran que la resistencia iraní mantiene intacta su fuerza de disuasión y su determinación frente a la agresión externa.

La actual situación de conflicto se intensificó tras el inicio de una ofensiva militar por parte de EE. UU. e Israel el pasado 28 de febrero, cuyo objetivo declarado era eliminar amenazas en la República Islámica. Dichos bombardeos causaron la muerte del líder supremo, el Ayatola Alí Jameneí, quien fue sucedido por su hijo, Mojtabá Jameneí.

Desde entonces, Teherán ha mantenido una postura de resistencia activa, lanzando oleadas de drones y misiles contra puntos estratégicos de la ocupación israelí y bases militares estadounidenses en el Golfo, denunciando la vulneración de su soberanía y la desestabilización del mercado energético mundial.

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Mientras la resistencia iraní mantiene su respuesta estratégica, el costo humano de la agresión estadounidense-israelí alcanza cifras devastadoras. Al cumplirse 21 días del conflicto, la Media Luna Roja iraní denunció que la cifra de víctimas en el país supera las 1.444 personas, entre ellas al menos 204 niños asesinados por los bombardeos.

Esta escalada se extiende también al Líbano, donde el Ministerio de Sanidad reportó que, desde el pasado 2 de marzo, los ataques del régimen israelí han segado la vida de más de 1.000 personas, incluyendo a 118 menores, evidenciando una crisis humanitaria que la comunidad internacional observa bajo el asedio constante a la soberanía de los pueblos de la región.

Autor: teleSUR: mr - JB

Fuente: Al Mayadeen - RT